Más allá del diagnóstico: quién soy y por qué escribo este blog
Me llamo Nuria, tengo 30 años y soy de Ciudad Real. Aunque, si nos remontamos al comienzo de esta historia, tenía 29 años cuando, hace ocho meses, mi vida dio un giro inesperado al recibir mi diagnóstico: Linfoma tipo B No Hodgkin de células grandes primario mediastínico.
Antes de nada, quiero que sepáis
una cosa: este blog no trata sobre un linfoma, sino sobre una persona. Aunque
siempre me ha gustado escribir, nunca imaginé que lo haría acerca una
experiencia como esta. Sin embargo, durante estos meses he comprendido que compartir
lo que vivimos puede ayudar a otras personas a sentirse menos solas.
A través de los artículos que
comparta con vosotros quiero transmitiros que, aunque una enfermedad consiga
poner vuestro mundo patas arriba, seguís siendo vosotros mismos: con vuestros
sueños, vuestros miedos, vuestras ilusiones y, sobre todo, vuestras ganas de
seguir viviendo.
Aquí quiero contar mi historia
sin filtros. Hablaré de los días buenos y no tan buenos. Os contaré todo el
proceso: los síntomas, el diagnóstico, los tratamientos, los miedos y las
pequeñas victorias. También habrá un espacio para la vida más allá de la
enfermedad, porque un diagnóstico no define quiénes somos.
Este blog nace desde la
sinceridad. No soy médica ni pretendo dar consejos profesionales: cada
enfermedad y, sobre todo, cada cuerpo son un mundo. Solo soy una persona que
está viviendo una experiencia que le ha cambiado la vida y que ahora quiere
compartirla.
Si mis palabras consiguen
acompañar, informar o dar un poco de esperanza a alguien que esté recorriendo
un camino parecido —ya sea en primera persona, un familiar o un ser querido—,
habrá merecido la pena. Porque os aseguro que, hasta en los momentos más
oscuros, siempre puede aparecer un rayo de luz.
Si habéis llegado hasta aquí: gracias por leerme.
Ojalá encontréis en este espacio
información, compañía o, simplemente, la tranquilidad de saber que no estáis
solos.
Pero también me encantaría que
este blog se convirtiera en un lugar de encuentro. Podéis escribirme vuestras
experiencias en comentarios: como habéis vivido el proceso, qué temas os
gustaría que tratara en próximos artículos… Tanto si sois pacientes o familiares
como si simplemente habéis llegado hasta aquí por curiosidad, creo que
compartir nuestras vivencias puede ayudarnos a aprender, a sentirnos
acompañados y a recordar que nadie tiene que recorrer este camino en soledad.
Antes de despedirme, quiero
haceros una invitación: cada martes a las 08:00h de la mañana, encontraréis una
nueva entrada en el blog. Espero veros por aquí cada semana.
Porque, al final, todos somos
mucho más que un diagnóstico. Y esa es la historia que quiero contar.
Que siempre sigamos encontrando
la fuerza para sonreír.
Nuria.
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💚
ResponderEliminar👏🏼
ResponderEliminar¡Gracias!
Eliminarque la fuerza te acompañe, siempre...
ResponderEliminarGracias, maestro Jedi
EliminarQue a través de este blog puedas ayudar a más personas que estén en situación igual o parecida. No has podido tener mejor idea para hacernos partícipes y ver cómo se vive realmente desde dentro.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Patri. Ojalá mis palabras puedan ayudar y acompañar a muchas personas que estén pasando por algo parecido. Gracias por estar y por formar parte de este camino. Un abrazo enorme.
ResponderEliminarEn 2023 viví una situación parecida a raíz de un cáncer de tiroides. Superadas la intervención y las terapias posteriores, la verdadera batalla fue la burocrática: el desgaste constante para conseguir una cita y tramitar la baja.
ResponderEliminarHoy, tres años más tarde, convivo con una fatiga crónica. Debido al fuerte tratamiento hormonal necesario para prevenir la reaparición de células cancerígenas, mi nivel de energía es una montaña rusa. Pero lo que realmente me pasa factura es el desamparo institucional y la falta de apoyo, incluso por parte de las ONG. El impacto no es solo emocional, sino financiero: después de una vida trabajando como autónomo, me hallo en desempleo y desprovisto de prestaciones. A día de hoy, mi única perspectiva es ir descontando años hasta alcanzar la jubilación.
Te envío todo mi apoyo y ánimo para que sigas adelante con el blog y dando voz a estas realidades. Viendo cómo nos dejan desamparados, queda claro que nos urge organizarnos colectivamente. Tal como demostró la respuesta ciudadana en la DANA de Valencia, solo el pueblo salva al pueblo.
Hola Nuria, muchísimas gracias por estar en nuestras vidas. Mucho ánimo y muchos besos para nuestra pequeña guerrera ❤️
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